La Iª República en Huesca


En el convulso siglo XIX hay dos fechas muy importantes en la historia de España, con hondas repercusiones en el Alto Aragón. Por un lado la revolución del 48 que llevó al martirio a Manolín Abad y a sus correligionarios y, por otro, la Gloriosa de 1868 capitaneada en Huesca por Torres Solanot de Poleñino.


    Un sentimiento laico, cuando no anticlerical, un pensamiento nuevo con ideales de igualdad y libertad, se iban fraguando mientras las casas nobiliarias y los banqueros surgidos a la sombra de las desamortizaciones, incrementaban sus haciendas con las tierras de comunales o de pequeños propietarios afectados por sequías, deudas de juego u otras desgracias que les impedían pagar la contribución. Las familias ricas comenzaban a emparentar con abogados del Estado que disponían de la información necesaria sobre impagos y subastas, para hincar el diente a cualquier desgraciado.


    Las revoluciones ideológicas paradas por los militares propiciaron varias formas de gobierno: monarquía absoluta –Fernando VII; monarquía constitucional –Isabel II; y hasta monarquía democrática con Amadeo de Saboya. Pero en un siglo en el que el pensamiento inteligente jugó un gran papel, la monarquía resultaba inmoral por hacer preeminente a un individuo sobre los demás por gracia divina. Muchos habían abandonado la superstición religiosa y los que la mantenían con cierto raciocinio no se podían explicar como Dios, dedicaba sus esfuerzos a que las familias ociosas gobernasen a los trabajadores.


    La monarquía agonizaba frente a la razón en medio de la sociedad corrupta y corruptora que siempre acompaña a estos regímenes. En 1868 se proclama la Gloriosa e Isabel II abandona España tras ser derrotados sus ejércitos. Amadeo fue quizá el mejor rey porque llegó pacíficamente y de igual manera se marchó, algo que le reconocieron los republicanos cuando alcanzaron el poder el 11 de febrero de 1873.


    En Huesca había ambiente republicano desde antes de 1848, como ya vimos en estas páginas. En 1871 se estableció una efímera célula socialista por Paul Lafargue y la gente identificaba República con conceptos de libertad, socialismo, igualdad, librepensamiento… Tal día como hoy, desde la balconada del Teatro Principal, se proclamaba de forma pacífica la Iª República. Allí comenzó a destacar un oscense en la defensa de los nuevos valores: Manuel Camo, miembro de los Voluntarios Nacionales que ostentaba, bajo el balcón y la nueva bandera, el uniforme republicano. Frente a él estaba su hermano mayor y padrino: Mariano Camo que con los Marcellán, Vilas, Rubio, el pintor Abadías, Bescós, Martínez, Maserico y demás, hicieron cuanto pudieron para derrocar los ideales revolucionarios.


    Los republicanos estaban en minoría en Huesca y en España, el entusiasmo que derrochaban y los valores democráticos les llevaron a llenar el vacío del poder. Pero la República llegó a destiempo, cinco años después, dando tiempo al carlismo a retomar las armas, mientras los demócratas se descomponían exigiendo en unos meses lo que nadie les había dado en siglos. Federalistas, cantonalistas, movimientos anarquistas y carlistas… todo el mundo tomaba las armas contra la idea. El mayor defensor y valedor republicano, ahora presidente del Estado español, gran político, orador y hombre bueno: Estalisnao Figueras, cogía el camino del exilio en junio haciendo escala en la estación ferroviaria oscense. Allí Manolito Camo trató
-durante seis horas en una entrevista secreta para evitar que el pueblo se manifestara- de convencerle para que siguiera al frente del proyecto. No lo consiguió, pero si empezó una leyenda que llevó a Camo a ser el político altoaragonés mas conocido en España.


    El cartel colgado en la Plaza del Principal que rezaba: “Viva la República Federal” pronto sería sustituido por este otro: “Plaza de La Constitución”. Plaza que acabó presidiendo el recuerdo de Camo mediante una estatua erigida tras su muerte. La República en Huesca siempre llegó de la mano de los ciudadanos en días alegres y de forma pacifica, hasta que los militares, llámense Pavía, Martínez Campos… Cabanellas, Mola o Franco, se pronunciaban por la monarquía imponiéndola a tiro limpio.


    Camo siguió señoreando Huesca, sus ideas republicanas se adaptaron al posibilismo, a la monarquía y al progreso. Fue un cacique que manejó la política sin ensuciarse las manos con dinero o con sangre. Cuando murió, sus amigos se escotaron para darle un entierro digno.




  M.Benito

FOTOS:
1-Las Cortes, constituidas como Asamblea Nacional, proclaman la Iª República, ofreciéndole a Amadeo de Saboya un puesto de ciudadano en el nuevo Régimen.

2-El primer presidente republicano, Estanislao Figueras, ante la imposibilidad de mantener el orden cívico en España, salió al exilio en junio de 1873. En Huesca hizo un alto para entrevistarse durante seis horas con un joven farmacéutico republicano llamado Manuel Camo.

3-La Plaza del Principal fue durante la segunda mitad del siglo XIX el centro sociocultural y político de la ciudad. Por eso estuvo presidida por la memoria del insigne cacique nacional. (Foto Francisco de las Heras).







Foto uno Foto dos Foto tres
Foto 1 Foto 2 Foto 3

( Nota: En tamaño original en Servicios Carteles)